Parece que el principal depredador del Mediterráneo ha regresado. Los nadadores no estarán contentos.
Los científicos han confirmado un nuevo y raro avistamiento de ungran tiburón blanco (Carcharodon carcharias) en el Mediterráneo español, basado en la captura genéticamente verificada de un espécimen joven en abril de 2023. El hallazgo fue documentado en un artículo científico publicado enActa Ichthyologica et Piscatoria, escrito por investigadores de laInstituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC)y elUniversidad de Cadiz.
El encuentro ocurrió el 20 de abril de 2023, cuando los pescadores locales capturaron accidentalmente un gran tiburón blanco juvenil en redes de pesca dentro delZona económica exclusiva española frente a la costa de Alicante, en una zona caracterizada por cañones submarinos y aguas relativamente profundas cercanas a la costa. El espécimen midió aproximadamente2,1 metros de largo y pesaba entre 80 y 90 kilogramos, indicando que se trataba de un individuo joven.
Aunque la captura fue accidental y el tiburón ya estaba muerto cuando lo subieron a bordo, los pescadores fotografiaron al animal y avisaron a los científicos con los que colaboran habitualmente. El análisis genético de muestras de tejido recolectadas confirmó que la especie era un gran tiburón blanco, lo que lo convierte en uno de losPocas citas verificadas de la especie en aguas del Mediterráneo español en las últimas décadas..
Luego, los investigadores realizaron unrevisión exhaustiva de registros históricosde ocurrencias de grandes tiburones blancos en el Mediterráneo. Estos registros incluyen capturas accidentales, avistamientos directos, fotografías, informes de pescadores e incluso evidencia indirecta como marcas de mordeduras en animales marinos varados. La revisión muestra que la especie ha mantenido unpresencia persistente pero extremadamente raraen aguas españolas desde al menos mediados del siglo XIX.
Los datos revelan aproximadamente60 sucesos registradosen el Mediterráneo español desde 1862. Sin embargo, la mayoría de estos fueron eventos aislados o evidencia indirecta, y la frecuencia real de encuentros sigue siendo extremadamente baja. Por esta razón, a veces se describe a la especie como un “fantasma” del ecosistema mediterráneo: presente, pero observado sólo de forma esporádica e impredecible.
El descubrimiento de un espécimen juvenil es particularmente significativo porque plantea interrogantes sobre laEstructura demográfica de la población blanca del Mediterráneo.y si puede estar ocurriendo una reproducción activa dentro de la cuenca o si los individuos jóvenes están migrando de otras regiones. Los movimientos de los grandes tiburones blancos a menudo están relacionados con los patrones de migración del atún rojo del Atlántico, una de sus especies de presa importantes.
A pesar de la reputación del gran tiburón blanco como un formidable depredador, los expertos enfatizan queLos encuentros con humanos siguen siendo extremadamente raros y no indican un mayor peligro en las zonas costeras.. Durante un período de más de 160 años en el Mediterráneo español, sólodos incidentes documentados que involucran a humanosse han registrado, lo que sugiere que la especie rara vez se acerca a aguas costeras poco profundas.
La comunidad científica también recomienda cautela al interpretar este hallazgo:la presencia de un solo juvenil no necesariamente indica recuperación de la población. En cambio, puede reflejar un mejor seguimiento, una mejor cooperación con los pescadores y un mayor intercambio de datos entre los investigadores.
En el Mediterráneo, los grandes tiburones blancos son consideradosen peligro crítico de extinción, con poblaciones en grave disminución debido a la pesca ilegal, el agotamiento de las especies de presa, la degradación del hábitat y la captura incidental. Incluso las raras apariciones confirmadas son ecológicamente importantes, ya que los superdepredadores desempeñan un papel crucial en el mantenimiento del equilibrio de los ecosistemas marinos.
Fuente: Jutarnji.hr